En 2023, las amenazas cibernéticas han evolucionado, volviéndose más complejas y peligrosas. Con el aumento del ransomware, phishing y el uso de inteligencia artificial, la preparación y capacitación en ciberseguridad son cruciales. La creciente conectividad también amplifica las vulnerabilidades, exigiendo estrategias preventivas efectivas.